Enseñanzas de un Yachachiq: recuperando tubérculos andinos con agroecología

El Altiplano del Sur del Perú es parte de la región originaria de la papa (Solanum tuberosum) y es uno de los centros de origen de la diversidad identificados por Vavilov. Desde esta zona fue llevada a otros continentes y actualmente es cultivada en más de 100 países del mundo. Es también el tercer cultivo más consumido a nivel mundial, después del arroz y del trigo. No en vano existen cerca de 120 variedades de papas nativas que en su mayoría se encuentran en los Andes. En el Perú, la papa se encuentra en 19 de las 25 regiones, superando las 3,000 accesiones en total.

Pero además de la papa, existen otros tubérculos andinos todavía poco conocidos. Es el caso de la mashua o izaño (Tropaeolum tuberosum), la oca (Oxalis tuberosa) y el olluco (Ullucus tuberosus), que tienen una distribución mucho más limitada. Las variedades de estos géneros de tubérculos contribuyen significativamente a la alimentación básica, seguridad y soberanía alimentaria y a la salud de las comunidades andinas. Por ende, la recuperación y conservación de la diversidad de tubérculos andinos mediante prácticas agroecológicas ancestrales y contemporáneas, son la clave para garantizar la resiliencia socioecológica de las comunidades frente a los impactos del cambio climático y otras amenazas.

En esta publicación presentamos un modelo de recuperación y conservación de tubérculos basado en experiencias exitosas de comunidades del sur de los Andes peruanos, así como beneficios y posibilidades para su réplica.

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